Dos tableros MDF: la cara lisa y el canto de fibra.

Qué es el MDF: origen y ventajas

El MDF es un tablero de fibras de madera de densidad media. Se hace con fibras de madera unidas con una resina sintética y prensadas con calor.

Corte de un tablero MDF: la fibra es pareja en todo el espesor.

Hardboard

El hardboard es otro tablero de fibra, más denso y casi siempre delgado. No es MDF. En 1898 ya se fabricaban tableros de fibra prensados con calor y sin resina añadida, parecidos al hardboard. El proceso que la industria reconoce hoy es el de William H. Mason, de 1924. La astilla se satura de vapor a presión y se suelta de golpe: se abre en fibra. Esa fibra se forma sobre una malla y se prensa con calor. No lleva resina. La lignina de la propia madera pega las fibras. Mason fundó la Mason Fiber Company ese mismo año. La primera planta, en Laurel, Mississippi, empezó a construirse en octubre de 1925 y a producir en 1926. El nombre comercial Masonite salió de esa empresa.

En el mueble, el hardboard sirvió para fondos de cajón, fondos interiores y espaldas. Es estable y barato en poco espesor. No da un canto grueso que se pueda fresar y pintar: el tablero es delgado.

Qué problema resolvió el MDF

El aglomerado ya se fabricaba en los años 50: viruta y resina, a un precio bajo, bastante parejo para la estructura de un mueble. La cara y el canto no se acaban tan limpios como una superficie de fibra.

Lo que faltaba era un tablero para esa estructura, con agarre de tornillo, cara lisa y canto liso, en muchos espesores, que se pudiera rellenar y pintar. Ese tablero lo desarrolló Miller Hofft, Inc., de Richmond, Virginia. La materia es fibra, no viruta. Se seca, se mezcla con resina y se prensa. Es un proceso en seco. Hubo producción menor de un tablero parecido antes; la primera producción importante es de principios de los años 60.

La primera planta la levantó Miller Hofft en 1965, en Deposit, Nueva York, para Allied Chemical. La European Panel Federation fecha la primera producción comercial en 1966, en esa planta. Arrancó con unos 45.000 m³ al año. La segunda planta del mundo se instaló en 1968, también con Miller Hofft, para Bassett Furniture.

Pasó casi una década hasta que el mercado del mueble tuvo claro en qué le ganaba al aglomerado: resistencia, agarre del tornillo, y una cara y un canto más fáciles de acabar, incluso con impresión directa.

Cómo lo adoptó la industria

No reemplazó al hardboard ni a la madera sólida de una vez. En América del Norte, la homogeneidad del MDF de proceso seco lo hizo entrar pronto en el mueble. La planta de Bassett, en 1968, es de ese primer tramo.

El hardboard había sustituido, a principios de los años 60, al triplay delgado de chapas en fondos de cajón y espaldas del mueble de precio bajo y medio. El Servicio Forestal de Estados Unidos midió después una caída fuerte del hardboard en el mueble a partir de 1972. La causa fue un MDF delgado, que ocupó ese mismo lugar en la gama baja.

En Europa el primer MDF se fabricó en 1973. A partir de ahí la producción creció a los dos lados del Atlántico. El MDF se llevó mercados que habían sido del hardboard y una parte de los de la madera sólida, donde pesan el espesor y el maquinado.

Ventajas

Tableros MDF apilados, en varios espesores.

La fibra está repartida en todo el espesor. No hay nudos ni una veta que cambie de dirección, así que la cara se lija lisa y el canto se puede fresar o perfilar. El MDF estándar se usa por eso en cubiertas, puertas y frentes de cajón con el borde trabajado. La cara sirve de base para pintar, o para pegar foil o chapa: el acabado no tiene que tapar un nudo.

La cara queda más densa que el centro. En un tablero estándar la densidad media va de 700 a 800 kg/m³. El centro anda entre 600 y 700, y la cara entre 1000 y 1100. La superficie se lija cerrada. El canto muestra el centro, menos denso, pero sigue siendo fibra y se trabaja igual en todo el espesor. El tornillo agarra mejor que en el aglomerado.

Se fabrica en muchos espesores. La European Panel Federation da un rango de 1.8 a 60 mm. Los anchos más comunes en la industria son 1220, 1525 y 1850 mm, con largos de hasta 3660 mm. Como la fibra está equilibrada, el tablero puede salir plano.

Con la humedad se mueve menos que la madera sólida. En el plano del tablero el cambio es de cerca de 0.05 % por cada 1 % de contenido de humedad. La madera sólida, a lo ancho de la veta, puede llegar a 0.5 %, y en la dirección del radio del tronco a 0.2 %. Una puerta de 600 mm de ancho, cortada en MDF de 15 mm, crece unos 1.5 mm de ancho y 0.3 mm de espesor si el contenido de humedad del tablero sube 5 %, el paso de un ambiente al 35 % de humedad relativa a uno al 85 %.

El MDF común es de interior. Hay uno resistente a la humedad, para muebles de baño, puertas y repisas donde hay humedad y no intemperie, y un grado exterior cuando se pide más estabilidad. Hay otro con retardante de fuego, para mueble fijo, puertas y recubrimientos de edificios públicos. Una versión más densa, el HDF, por encima de 800 kg/m³, es la base habitual del piso laminado. Son otros tableros, no el común.

El MDF que distribuye Alta

En Chihuahua, Alta Materiales distribuye el MDF Fibraplay de Duraplay: fibra de pino ponderosa fabricada en el estado. Los formatos, la melamina, el enchapado y el Perfocel están en Alta Materiales distribuye tableros Duraplay en Chihuahua. El tablero sin recubrir está en MDF Duraplay.

Fuentes

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